22 de noviembre de 2007

EL “SI” DE MARIA: MODELO DE RESPUESTA

Objetivo: Crecer en mi responsabilidad a ejemplo de María, para que a imitación de ellas, busque hacer en todo momento la voluntad de Dios.

Ver.
María es y será siempre modelo de toda vocación cristiana y sobre todo de respuesta a la llamada.
Veamos por qué, ante el mensaje del Arcángel su reacción de asombro, es de aceptación del misterio; al conocer la voluntad de Dios, su respuesta es positiva, con todas sus consecuencias: «SI QUIERO». «Hágase en mí como Dios quiera», con todo su sentimiento humano: libertad, voluntad e inteligencia, su respuesta positiva es prolongada en toda su vida sin pregunta alguna, con fidelidad y en el silencio de su corazón. La vida de María, así fue, según la Sagrada Escritura. Pero, nosotros, ¿Cómo estamos respondiendo al Señor en el estado en que nos encontramos?.

Pensar.
Toda respuesta al llamado de Dios, se realiza en un ambiente de oración. María está atenta a la escucha. No podemos escuchar las voces de Dios en el ruido, en la dispersión. María, al recibir el mensaje estaba atenta, en oración. El primer momento de María, es de apertura a Dios. El “sí” fue pronunciado en circunstancias ordinarias de una mujer de Galilea, en Nazaret: Y presentándose a ella, el ángel le dijo «Salve, llena de gracia, el Señor es contigo». Ella se turbó al oír estas palabras...
El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios y concebirás en tu seno, y darás a luz un Hijo a quien pondrás por nombre Jesús. El será grande y llamado Hijo del Altísimo»... María: ¿Cómo será esto, pues no conozco varón?... El ángel le dijo: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti»... Dijo María: «He aquí la sierva del Señor; hágase en mí según tu Palabra» (Lc. 1, 28-38).
Nuestro sí al Padre en Cristo, ya ha sido pronunciado por María. Nuestra vida tiene ya sentido: decir sí a Dios, Amor que nos llama todos los días, El ha realizado en María lo que quiere hacer en nosotros...

Actuar.
1. ¿Cómo descubrir la voluntad de Dios?
Con la escucha atenta en la oración, en los acontecimientos de mi vida, en la enseñanza de la Iglesia, etc...
2. ¿Cómo responder mejor a ese llamado?
Realizando de la mejor manera aquello que tengo que hacer y es responsabilidad mía: como padre de familia; como hijo, como profesionista, etc...

Celebrar.
Rezar el Magnificat o la oración del Papa por las Vocaciones.